Archive for Febrero, 2009
Antonio González Ordóñez
Luego del triunfo de la enmienda constitucional el pasado 15 de Febrero, se han observado a respetables dirigentes de la Revolución Bolivariana sugerir la apertura de diálogos con sectores de la derecha, sin duda alguna la intención es seria, pero si se le ve solo desde un ángulo, el cual es el argumento principal de dichos voceros, que es la radicalización de los bloques sociales presentes en Venezuela, y que apoyan dos concepciones muy diferentes de sociedad, por un lado los que apoyan el viejo capitalismo y lo que ha acarreado para la humanidad teniendo como corolario la crisis mundial que tiene quebrados muchos países y por el otro a los que están bregando el nacimiento de la sociedad de inclusión, solidaria, donde el mercado no es el centro (como lo sigue siendo ahora), donde los medios de producción sean propiedad colectiva se de preeminencia al medio ambiente, la sociedad Socialista.
Los peligros de una explosión de violencia entre ambos sectores será siempre un riesgo, que viene dada por la concepción y los intereses que defiende cada uno de ellos, por otra parte se observa que distintos sectores afines al gobierno revolucionario, con la victoria en el referendo, han reforzado, por su parte, su unidad y su posición. Este hecho podría llevar a algunos a buscar lazos opositores más llevados a la conciliación. Esto es necesario (conviene dividir más al bloque opositor). Pero, dada la composición de clase y las semejanzas en la visión del mundo y la similitud ideológica que existe entre la derecha endógena solapada en el aparato gubernamental, y la centroderecha opositora, se corre el riesgo de que se borren las fronteras entre los que se llama Chavismo light, y los opositores más o menos conciliadores o democráticos. Sobre todo porque el movimiento Bolivariano (PSUV) no ha definido aún si se apoya en la organización y los poderes populares (misiones, barrio adentro, municipios) esencialmente para que el aparato estatal tenga mayor margen de disposición frente a los llamados empresarios boliburgueses a los que busca privilegiar y desarrollar o si, por el contrario, quiere dar un protagonismo en la construcción de un sistema social alternativo a los trabajadores y los demás integrantes del llamado bloque social.
Porque, en un estado heredado de la llamada Cuarta República, sustentado en los organismos de seguridad y que practica una economía capitalista, esa especie de simbiosis (Capitalismo-Socialismo) actual, donde todavía se evalúa el desarrollo del país por los parámetros del capitalismo mundial (FMI,UNESCO,BM,ONU) está llevando sin que esa sea la intención del Presidente, al aumento de la dominación capitalista sobre los oprimidos y explotados y, por tanto, favorece la construcción de un bloque conservador entre la boliburguesía y la oligarquía nacional asustadas por la crisis económica y social, en tanto que si se aprovecha la coyuntura y se da el paso adelante y se avanza hacia el verdadero empoderamiento del pueblo, por el contrario, desarrollaría la creatividad y la independencia política del pueblo venezolano, se trata entonces de unir horizontalmente las experiencias de democracia directa, a otras experiencias productivas alternativas y autogestionarias en el territorio, reforzando así la revolución.
Un desvió conciliador hacia los sectores burgueses y conservadores conlleva implícitamente a una política de distribución de los ingresos favorables a los enemigos de la revolución bolivariana. En contraposición se debe disponer de la voluntad política para crear una revolución autentica, se debe ir en la búsqueda de una sociedad diferente a los antes visto, un destino realmente colectivo, empeñarse en que todos tengan la visión más allá del entorno inmediato (visión egoísta inculcada por medios de comunicación y educación actual), un enfoque donde la inclusión plena de los desfavorecidos este por encima de las modas y las marcas, la total garantía de la soberanía.
La victoria electoral, obtenida el 15 F, debe ser la base para nuevas definiciones: se ganó una batalla, en el terreno más ventajoso para la revolución bolivariana, pero la guerra continua, más feroz que nunca, ahora la batalla es por desmontar el aparato burocrático burgués y se debe buscar la unidad popular, todos los factores revolucionarios están llamados a no admitir la dispersión de las propias fuerzas.
Ordonez47@hotmail.com
Febrero 24th, 2009

El Che advirtio sobre el burocratismo
Antonio González Ordoñez
Luego de haber obtenido un nuevo triunfo el Comandante Hugo Chávez, expresado por el apoyo mayoritario del pueblo venezolano es claro el voto de confianza que le fue dado para que pueda enfrentar mejor las grandes dificultades que Venezuela deberá superar en los próximos años. Porque lo que estuvo en juego no fue el problema de si se puede reelegir o no un presidente (Franklin D. Roosevelt, Thatcher, Reagan, Mitterrand, Bush, fueron reelegidos sin que nadie hablase de “dictadura”), entre otras cosas porque en Venezuela existe la posibilidad constitucional de realizar un referéndum revocatorio a mitad del mandato presidencial, sacándolo del gobierno si el pueblo así lo decidiese. Lo que en realidad la derecha quiso sabotear por todos los medios, electorales o no, son las grandes conquistas logradas en beneficio de las grandes mayorías del país por medio del proceso revolucionario Bolivariano como; la propiedad estatal de las palancas fundamentales de la economía venezolana, el carácter antiimperialista de una política exterior dirigida a formar un bloque latinoamericano para lograr un desarrollo regional independiente de Estados Unidos y la política de alianzas que de eso se desprende (con los sectores obreros, campesinos y populares, en lo interno, y con los adversarios de su enemigo de Washington, en lo internacional). La confrontación, por lo tanto, expresa el conflicto político y de clases entre, por una parte, los sectores ligados al capital financiero internacional o de él dependientes y, por otra, los que decididamente junto al comandante Chávez intentan la transformación social e incluso de organización del estado donde se avizoran gérmenes de poder popular basados en la democracia directa.
Es en este momento estelar se deben consolidar, los grandes progresos de la democratización en el campo de los derechos (referéndum revocatorio, propuesta de creación o revocación de leyes por medio de referendos populares), las estatizaciones de las empresas fundamentales, los planes y acciones masivos de educación y salud, que dependen en buena medida de la organización del apoyo popular a Chávez y no solamente del aparato estatal. El mismo Partido Socialista Unido de Venezuela, debe ser revisado para que su funcionamiento se sustente en un basamento ideológico solido y no como ha sido hasta ahora, un aparato clientelar y electorero. Además, los consejos comunales, misiones y organismos de poder popular, así como los sindicatos, se enfrentan a la oposición del poder de la vieja burocracia, centralizada y vertical por definición, excesiva en los procedimientos “administrativos, que dificulta enormemente el desarrollo de las nuevas formas de participación popular. Existe incluso el peligro de que ese verticalismo aumente para tratar de afrontar con métodos burocrático-capitalistas la crisis económica, por otro lado los avances electorales de la derecha antichavista y la creciente y tremenda ineficiencia y corrupción en diversos sectores estatales. Están dejando en segundo plano lo único eficaz, o sea, los desarrollos endógenos y su autonomía y el impulso de la autogestión obrera y campesina.
Se debería revisar con mucho cuidado se especie de alianza con el sector “patriótico” de los empresarios, en contraposición con los intereses de los sectores populares. El Presidente Chávez, otorgó créditos para favorecer a los empresarios nacionales, pero el grueso del capital está en manos de las trasnacionales, que lo odian y lo desprecian al igual que los escuálidos de la oposición, y la mayoría de los empresarios es, por razones de clase, antichavista, y los pocos de ellos que están ligados al proceso bolivariano –la famosa boliburguesía o burguesía bolivariana– lo están porque aprovechan los resquicios en el gobierno nacional y también estadal y local para practicar y fomentar la corrupción y enriquecerse sin escrúpulos ni principios sociales.
Ya el pueblo venezolano decidió seguir respaldando a su líder se debe comenzar a desmontar el estado burgués que convive en los ministerios, gobernaciones alcaldías y todos los organismos heredados del puntofijismo, sería recomendable aprovechar la crisis como un reto a la creatividad, desarrollando experiencias de producción en armonía con el ambiente en las zonas campesinas y de autogestión en la producción de viviendas y en la producción industrial, además utilizar el control estatal para dar golpes mortales a los especuladores y a los importadores de productos innecesarios y muchas veces inútiles y dañinos, despilfarradores de divisas cada vez más escasas. Se debe pues propugnar un nuevo modelo, un estado socialista inclusivo, no como aquella estafa de los tiempos de CAP, que fue “La Reforma del Estado”, para lo cual es urgente cortar de raíz el viejo aparato burocrático burgués, porque lo esencial –el reforzamiento de la organización y de la conciencia de los sectores populares– aún está comenzando.
Ordonez47@hotmail.com
Febrero 19th, 2009
P. MIGUEL MATOS S.J
Primero que nada aclaro que la enmienda constitucional que se está planteando no tiene nada que ver con las interpretaciones distorsionadas que se han publicitado como es el querer equiparar una enmienda, que solo plantea la posibilidad de una postulación indefinida, sin restricciones, con una perpetuación automática y vitalicia en el ejercicio del poder.
La condición innegociable que justifica esa enmienda es el hecho de que será siempre y exclusivamente la población en votación libre, directa universal y secreta quien tendrá la posibilidad de hacer efectiva o no la repetición por tercera o por cuarta, por enésima o por ninguna vez de la permanencia de una autoridad en el ejercicio de un cargo.
Esta es la Enmienda. Esto que estamos diciendo lo saben perfectamente los adversarios de la misma. Por eso resulta absolutamente evidente que los argumentos que ellos esgrimen lo único que pretenden es esconder ese descomunal y ya oxidado rechazo al proyecto de Chávez.
La otra razón que se trata de esconder salta también a la vista: los sectores de la oposición no cuentan ni con un proyecto alternativo de país, salvo el regreso al sistema pre-chavista, ni mucho menos cuentan con una persona que ni lejanamente iguale en condiciones de liderazgo al actual presidente. Se aplican el refrán de que “es mejor juego evitado que juego perdido”.
Por otro lado se debe apreciar el hecho de que hay razones altísimamente poderosas para evitar el peligro de que en este momento el proyecto bolivariano tuviera que privarse del liderazgo de Chávez. Una de esas razones es la fatal amenaza que pesa con mucha fuerza sobre nuestro país motivado por la calidad y cantidad de los recursos de los que disponemos. Los Estados Unidos y sus aliados necesitan vitalmente de nuestras riquezas y sobran los ejemplos históricos del “modus operandi” de esas naciones para apropiarse de lo que requieren. Por eso Venezuela necesita hoy de un liderazgo con multitudinario respaldo popular, fuerte, valiente, digno de confianza, incapaz de ambigüedades y traiciones.
¿Y qué tienen que ver todas estas cosas con nuestra fe cristiana ? El cristianismo es una de las expresiones históricas más rotundas del proyecto de Dios de redimir al ser humano en todas sus dimensiones. La experiencia histórica de Jesús puso en evidencia que comprometerse en la redención del ser humano apunta inevitablemente hacia una opción radical por los pobres. Negar esto sería asumir una rebeldía contumaz contra la historia real y verificable de la vida de Jesús de Nazareth.
Situándonos ahora en el contexto de nuestro país, vemos cómo una información amplia y desprejuiciada sobre nuestra realidad muestra que en el corazón mismo del proceso bolivariano hay una opción innegable, indetenible, irreversible a favor de los sectores más desfavorecidos de la población. Negar esta direccionalidad del proceso sería síntoma o de una ceguera temeraria y o de una flagrante mala voluntad.
Este reconocimiento de la clara intención redentora de los pobres, del proceso bolivariano no niega en lo más mínimo el cúmulo de errores, de actuaciones inmorales, deshonestas y hasta contradictorias que inundan este proceso bolivariano. El problema es que hay que balancear estos errores con los muchos más numerosos éxitos muy concretos y cuantificables.
La consulta sobre la Enmienda nos lleva a tener que escoger entre alternativas. Por elemental racionalidad y por elemental coherencia se impone la pregunta sobre las consecuencias de la elección que uno hará. Para lo cual no podemos dar por supuesto que conocemos la otra alternativa.
¿ Qué se ofrece más allá del “vete Chávez”? ¿Qué proyecto de economía, de cultura, de país se nos está ofreciendo más allá del rechazo visceral al Proyecto Bolivariano? ¿Quiénes asumirían la direccionalidad de la vida del país en lugar de Chávez? ¿Qué poderes, qué intereses, qué estrategias geopolíticas están detrás del rechazo monolítico y absoluto a la propuesta Chavista? Por falta de espacio no vamos a hacer memoria de las actuaciones de los sectores oposicionistas en el golpe de estado, la huelga general y en el intento de destrucción de la industria petrolera sin que estas estrategias políticas tomaran la más mínima consideración sobre los daños reales, crueles y criminales que causaron especialmente a los más pobres que sería lo que pueden esperar los sectores empobrecidos si estos sectores de la oposición vuelven al poder.
También por falta de espacio no hablamos de las características de esa “cultura estructural del neoliberalismo salvaje” desde donde viven la realidad la mayoría de las personas que liderizan el sector de la oposición y que se convertiría en la ideología vencedora, revancha incluida.
Estas preguntas nos devuelven a la especificidad cristiana:
¿Podemos nosotros, confesándonos seguidores de Jesús, arriesgar este intento, que, en medio de todos sus errores, está tratando de posesionar a los más pobres de su lugar en la sociedad? ¿ Podrá ser más definitivo en este discernimiento, ese amasijo hasta inconsciente de prejuicios, esos intereses de clase , esos posicionamientos apresurados y automáticos, esa conveniencia de defender determinadas vinculaciones sociales, esa inclinación por lo “seguro”, esa inercia mental, esa incapacidad para soportar la descalificación de los poderosos, podrán ser ellas más definitivos y obligarnos a darle la espalda a esta apuesta boliviana tan preñada sí, de riesgos, de imperfecciones, de contradicciones, pero con una inocultable semejanza con las preferencias de Jesús de Nazaret ? Yo, respetando a los que piensen diferente a mí, Yo, el 15 de Febrero apoyaré la Enmienda Constitucional. Porque no podría coincidir con toda esa pléyade de sectores que jamás han demostrado el más mínimo amor al país por encima de sus más mezquinos intereses extranjerizantes. Piensen en los liderazgos de AD, COPEI, FEDECÁMARAS, EL NACIONAL, GLOBOVISIÓN, SÚMATE, LOS QUE PUSIERON AL PUEBLO A “MENDIGAR” DURANTE MESES GASOLINA, GAS Y COMIDA…Y otras instituciones que todos conocemos por su pusilanimidad. Como cristiano, no puedo pactar con la traición, con la mentira, con un pasado que, gracias a Dios, no regresará jamás. Mi voto es un gran SI A LA ENMIENDA.
MIGUEL MATOS S.J
http://www.ucat.edu.ve
Febrero 15th, 2009

Emir Sader.
Los que piensan que el fin del Foro Social Mundial es el intercambio de experiencias deben estar contentos. Para los que llegaron a Belém angustiados con la necesidad de respuestas urgentes a los grandes problemas que el mundo enfrenta, quedó la frustración, el sentimiento de que la forma actual del FSM está agotada, que si el FSM no se quiere diluir en la intrascendencia, tiene que cambiar de forma y pasar la dirección para los movimientos sociales.
Un balance del FSM de Belém no debe ser hecho en función de sí mismo. Él no nació como un fin en sí mismo, sino como un instrumento de lucha para la construcción de ese “otro mundo posible”. En este sentido, ¿cuál es el balance que puede ser hecho del FSM de Belém, desde el punto de vista de la construcción de ese “otro mundo”, que no es otro sino el de la superación del neoliberalismo, de un mundo posneoliberal?
Dos fotos son significativas de los dilemas del FSM: una, la de los cinco presidentes que comparecieron en el FSM – Evo, Rafael Correa, Hugo Chávez, Lugo y Lula – con las manos en alto; la otra, la fría y burocrática de los representantes de las ONGs brasileñas en la entrevista donde anuncian el FSM. En la primera, gobiernos que, en distintos niveles, ponen en práctica políticas que identificaron, desde su nacimiento, al FSM: Alba, Banco del Sur, la prioridad de políticas sociales, la regulación de la circulación del capital financiero, la Operación Milagro, las campañas que terminaron con el analfabetismo en Venezuela y en Bolivia, la formación de las primeras generaciones de médicos pobres en el continente, por las Escuelas Latinoamericanas de Medicina, Unasul, el Consejo Sudamericano de Seguridad, el gasoducto continental, Telesur, entre otras. La nueva cara y victoriosa del FSM, la de los avances en la construcción del pos neoliberalismo en América Latina.
En la otra, ONGs, entidades cuya naturaleza es fuertemente cuestionada, por su carácter ambiguo de “no gubernamentales”, por el carácter no siempre transparente de sus financiamientos, de sus “asociaciones”, de los mecanismos de ingreso y de selección de sus dirigentes, al punto que, en países como Bolivia y Venezuela, entre otros, las ONGs se agrupan mayoritariamente en la oposición de derecha a los gobiernos. Su propia actuación, en el espacio que definen como “sociedad civil”, sólo aumenta esas ambigüedades. Entidades que tuvieron un papel importante al inicio del FSM, pero que monopolizaron su dirección, constituyéndose, de manera totalmente no democrática, como mayoría en el Secretariado original, dejando a los movimientos sociales, ampliamente representativos, como la CUT y el MST, en minoría.
A partir del momento en que la lucha antineoliberal pasó de su fase defensiva a la disputa por la hegemonía y construcción de alternativas de gobierno, el FSM se enfrentó al desafío de mantenerse aún bajo la dirección de la ONGs o pasar finalmente el protagonismo a los movimientos sociales. En el FSM de Belém tuvimos la primera alternativa, en el momento de aquella fría y burocrática entrevista colectiva de las ONGs. Y, como contrapartida, tuvimos su formidable cara real, con los pueblos indígenas y el Foro Pan Amazónico, con los movimientos campesinos y Vía Campesina, con los sindicatos y el mundo del Trabajo, con los movimientos feministas y la Marcha Mundial de las Mujeres, los movimientos negros, los movimientos de estudiantes, los jóvenes – con estos confirmando que son la gran mayoría de los protagonistas del FSM.
El FSM transcurrió entre los dos, entre la riqueza, la diversidad y la libertad de sus espacios de debate y las pautas de las ONGs, reflejadas en la atomización absoluta de los temas, en la inexistencia de prioridades – tierra, agua, energía, regulación del capital financiero, guerra y paz, papel del Estado, democratización de los medios, por ejemplo. La pregunta: lo que el FSM tiene que decir y proponer como alternativas ante la crisis económica global y ante los epicentros de guerra – Palestina, Irak, Afganistán, Colombia – ¿qué propuestas de construcción de un modelo superador del neoliberalismo y de alternativas políticas y de paz para los conflictos? La respuesta es un gran silencio. Hubo varias mesas sobre las crisis, ni siquiera articuladas entre sí. Las actividades, “autogestionadas”, significan que los que tienen los recursos – ONGs normalmente, entre ellas– consiguen programar sus actividades, mientras que los movimientos sociales se ven imposibilitados de realizar, en la dimensión que podrían hacerlo, para proyectarse definitivamente como los protagonistas fundamentales del FSM.
Para los que piensan que el fin del Foro Social Mundial es el intercambio de experiencias deben estar contentos. Para los que llegaron angustiados con la necesidad de respuestas urgentes a los grandes problemas que el mundo enfrenta, quedó la frustración, el sentimiento de que la forma actual del FSM está agotada, que si el FSM no se quiere diluir en la intrascendencia, tiene que cambiar de forma y pasar la dirección para los movimientos sociales.
Sorprendente la cantidad y la diversidad de origen de los participantes, notables las participaciones de los movimientos indígenas y de los jóvenes en particular; el momento más importante de FSM la presencia del los presidentes – cuyas políticas deberían haber sido objeto de exposición y debate con los movimientos sociales de manera mucho más amplia y profunda. Triste que todo ese caudal no fuese oído, ni siquiera por Internet; con respecto del FSM, las dos formas de funcionamiento, de su continuidad – otro síntoma de envilecimiento de las conducciones burocráticas dadas al FSM. En el día siguiente de finalizar el FSM, se reunió en Consejo Internacional, de manera fría y desconectada de lo que fue efectivamente el FSM, en que cada uno – sea una ONGs desconocida o un importante movimiento social – tenía derecho a dos minutos para intervenir.
El “Otro mundo posible” está bien, gracias. Enfrenta enormes desafíos ante los efectos de la crisis, gestada en el centro del capitalismo y para la cual se defienden bastante mejor los países que participan de los procesos de integración regional de los que firmaron los Tratados de Libre Comercio. Enfrentan la hegemonía del capital financiero, la reorganización de la derecha en la región, que tiene en el monopolio de los medios privados a su dirección política e ideológica. Pero avanza y debe extenderse, siempre en América Latina, en el Salvador, con la probable victoria de Mauricio Funes, candidato favorito, del Frente Farabundo Martí a la presidencia, el 15 de marzo próximo.
Ya no se puede decir lo mismo del FSM, que parece girar en falso, no colocarse a la altura de la construcción de alternativas con que se enfrentan los gobiernos latinoamericanos y la lucha de otras fuerzas para pasar de la resistencia a la disputa hegemónica. Para eso las ONGs y sus representantes tienen, definitivamente, que tener un papel menos protagónico en el FSM, dejando que los movimientos sociales den la tónica. Que nunca más existan conferencias como aquella de Belém. Que nunca más ONGs se pronuncien en nombre del FSM, que los movimientos sociales -– se trata de un Foro Social Mundial – asuman la dirección formal y real del FSM, para que la lucha antineoliberal trille los caminos de la lucha efectiva por “otro mundo posible”, donde América Latina es la cuna privilegiada.
Emir Sader es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO
Traducción para www.sinpermiso.info: Carlos Abel Suárez
Febrero 10th, 2009

Leonardo Boff
Hay un inmenso sufrimiento en todos los estratos sociales, sean ricos o pobres, producido por la actual crisis económico-financiera. Más que el asombro es el sufrimiento el que nos hace pensar. Es el momento de ir más allá del aspecto económico-financiero de la crisis y descender hasta los fundamentos que la provocaron. De no hacerlo así, las causas de la crisis seguirán produciendo crisis cada vez más dramáticas hasta que se conviertan en tragedias de dimensiones planetarias.
Lo que subyace bajo la actual crisis es la ruptura de la cosmología clásica que perduró durante siglos pero que ya no explica las transformaciones ocurridas en la humanidad y en el planeta Tierra. Esa cosmología surgió hace por lo menos cinco mil años, cuando empezaron a construirse los grandes imperios, ganó fuerza con el Iluminismo y culminó con el proyecto contemporáneo de la tecnociencia. Partía de una visión mecanicista y antropocéntrica del universo. Las cosas están ahí las unas al lado de las otras, sin conexión entre sí, regidas por leyes mecánicas. No poseen valor intrínseco, sólo valen en la medida en que se ordenan al uso humano. El ser humano se sitúa fuera y encima de la naturaleza, como su dueño y señor que puede disponer de ella a su gusto. Esa cosmología partía de un falso presupuesto: que podía producir y consumir de forma ilimitada dentro de un planeta limitado, que esta abstracción ficticia llamada dinero representaba el valor mayor y que la competición y la búsqueda del interés individual producirían el bienestar general. Es la cosmología de la dominación.
Esta cosmología llevó la crisis al ámbito de la ecología, de la política, de la ética y ahora de la economía. Las ecofeministas nos hicieron notar la estrecha conexión existente entre antropocentrismo y patriarcalismo, el cual ejerce violencia sobre las mujeres y la naturaleza desde el neolítico.
Felizmente, a partir de mediados del siglo pasado, proveniente de varias ciencias de la Tierra, especialmente de la teoría de la evolución ampliada, se está imponiendo una nueva cosmología, más prometedora y con virtualidades capaces de contribuir a superar la crisis de forma creativa. En vez de un cosmos fragmentado, compuesto de una suma de seres inertes y desconectados, la nueva cosmología ve el universo como el conjunto de sujetos relacionales, todos inter-retro-conectados. Espacio, tiempo, energía, información y materia son dimensiones de un único gran Todo. Incluso los átomos, más que partículas, son entendidos como ondas y cuerdas en permanente vibración. Antes que una máquina, el cosmos, incluyendo la Tierra, se muestra como un organismo vivo que se autorregula, se adapta, evoluciona y eventualmente, en situación de crisis, da saltos buscando un nuevo equilibrio.
La Tierra, según renombrados cosmólogos y biólogos, es un planeta vivo –Gaia– que articula lo físico, lo químico, lo biológico de tal forma que el resultado es siempre favorable a vida. Todos sus elementos están dosificados de una forma muy sutil como solo un organismo vivo puede hacerlo. Solamente a partir de los últimos decenios, y ahora de manera inequívoca, da señales de estrés y de pérdida de sostenibilidad. Tanto el universo como la Tierra se muestran guiados por un propósito que se revela por la emergencia de órdenes cada vez más complejas y conscientes. Nosotros mismos somos la parte consciente e inteligente del universo y de la Tierra. Por el hecho de ser portadores de estas capacidades, podemos enfrentarnos a las crisis, detectar el agotamiento de ciertos hábitos culturales (paradigmas) e inventar nuevas formas de ser humanos, de producir, consumir y convivir. Es la cosmología de la transformación, expresión de la nueva era, la era ecozoica.
Necesitamos abrirnos a esta nueva cosmología y creer que aquellas energías (expresión de la suprema Energía) que están generando el universo desde hace más de trece mil años están también actuando en la presente crisis económico-financiera. Ellas ciertamente van a forzarnos a un salto de calidad rumbo a otro modelo de producción y de consumo, que efectivamente nos salvaría, pues sería más conforme a la lógica de la vida, a los ciclos de Gaia y a las necesidades humanas.
Publicado originalmente en http://servicioskoinonia.org//boff
Febrero 8th, 2009

*La violencia como propuesta neofascista
Antonio González Ordoñez
Al observar los acontecimientos que se están desarrollando a nivel nacional, donde grupos de estudiantes universitarios, en su mayoría pertenecientes a la mediana y alta burguesía casi toda matriculada en las universidades privadas, se evidencia claramente una estrategia destinada a crear un clima de terror y violencia que deslegitime al gobierno Bolivariano. La intolerancia, el resentimiento y la prepotencia predominan en el accionar de estos grupos de disociados, nos recuerdan la manera como actuaban las juventudes hitlerianas quienes luego de ser adoctrinadas actuaban movidas por el odio y desprecio hacia los que calificaban como inferiores.
A todas luces el accionar de los jóvenes de la burguesía venezolana es el resultado de la manipulación ideológica a la cual son sometidos desde los medios de comunicación así como por sus tutores educativos, los cuales los hace ser el instrumento perfecto para ejecutar las directrices recibidas en Puerto Rico por el sector más retrogrado de la derecha Venezolana, para cumplir el cometido han apelado a siniestros personajes como el S.J Luis Ugalde rector de la UCAB quien al inducir como carne de cañón a jóvenes estudiantes de dicha Universidad está demostrando una perversidad que casi toca el paroxismo, al avalar y encubrir acciones criminales como la desarrollada por piromaniacos en el Guaraira Repano (Ávila), o la de los guarimberos a quienes les decomisaron un camión con cientos de bombas molotov, cauchos y arsenal de rocas.
Este es el triste papel que los medios de comunicación quieren endilgar a los estudiantes venezolanos, cuando en verdad ellos solo representa un grupo conducido por seudo-dirigentes tarifados, en la mayoría de los casos manipulando la buena fe de estos jóvenes, pretenden que de las provocaciones resulte un herido o un muerto para arreciar la guerra mediática contra el Presidente de la República, para señalarlo como asesino, violador de los derechos humanos, lamentablemente para ellos se volvieron a estrellar con la gallardía y la dignidad de un pueblo, pues la juventud venezolana siempre ha sido protagonista de momentos trascendentales en distintitas épocas, desde la Independencia con José Félix Ribas y el puñado de valientes en la Victoria, pasando por la Federación del general de hombres libres, la generación del 28 contra Gómez, la clandestinidad en los 50 contra Pérez Jiménez, la dura lucha en los 60,70 y 80 en las montañas y calles por jóvenes liceístas y universitarios en la lucha guerrillera desafiando la represión adecocopeyana, por último mención especial a los jóvenes militares y civiles que se revelaron en febrero de 1992, muchos de ellos tributaron su vidas a nombre de la patria y la libertad.
En la actualidad se libra la gran batalla entre los que junto con el líder de la revolución comandante Hugo Chávez pretendemos construir una nueva república para lograr la transformación integral de la sociedad, cuando por primera vez el estado y la riqueza petrolera llega a los más necesitados y se ha recuperado el valor de la palabra soberanía, sectores del oscurantismo opositor pretenden imponer como símbolo a esa su generación sifrina, que esta envilecida con su egoísmo además odia la patria y a nuestro Libertador Simón Bolívar.
La decisión está tomada el pueblo venezolano el 15 de febrero rechazara la propuesta fascista, dirá Si a la enmienda, por el Socialismo, por la Patria..!
Ordonez47@hotmail.com
Febrero 6th, 2009

Oswaldo Vera
Uno de los objetivos fundamentales del actual proceso revolucionario, liderado por el Presidente Chávez en Venezuela, es el inicio de un gran debate político e ideológico, relativo a la propuesta de la enmienda constitucional, sobre temas de gran relevancia en la presente etapa histórica, como lo es la democracia participativa y protagónica, practicada por las grandes mayorías
Es bueno señalar sobre el particular, que al momento de acceder al poder las fuerzas bolivarianas, se observa una marcada ausencia del debate político de los nuevos paradigmas sociales, hecho que evidencia la incapacidad del sistema capitalista mundial, para dar respuesta a las grandes mayorías excluidas.
Junto a esto se produce el derrumbe del llamado Socialismo Real representado por la otrora Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) símbolo del socialismo; esto trajo consigo un gran desconcierto en las fuerzas progresistas y un escepticismo generalizado, los dos grandes modelos sociales habían dejado de ser alternativas validas para la humanidad.
Se comienza a promover la tesis del fin de las ideologías y el fin de la historia, es cuando resurge en nuestro país un movimiento bolivariano y revolucionario, encabezado por el Comandante Chávez, de allí, producto de las grandes contradicciones que se agudizan en el seno del capitalismo mundial, surge la necesidad de un reagrupamiento de los pueblos latinoamericanos, con las ideas de libertad, independencia e integración tal cual lo soñó el Libertador Simón Bolívar.
Durante todo el proceso de Independencia en Venezuela, se defiende la soberanía incluyendo la gesta zamorana, dentro de los ideales de la revolución bolivariana se avanza en el proceso constituyente, conducido por el comandante Chávez, luego se continúa impulsando y profundizando la construcción de una sociedad de nuevo tipo, de allí que el debate sobre un nuevo texto constitucional del año 99 aún está latente con el protagonismo de las mayorías.
Es por ello, está propuesta de la enmienda constitucional del Presidente Chávez se hace necesaria, para elevar el nivel del debate político e ideológico de las amplias mayorías, dando la posibilidad de profundización de la democracia en sus más amplios niveles de participación popular, el repunte de los consejos comunales y las demás organizaciones sociales, van rumbo hacia la construcción de las comunas, con miras a liquidar las viejas estructuras del estado burgués y echar las bases para la conformación del socialismo del siglo XXI.
rafaelvera6@gmail.com
Febrero 1st, 2009